Arte surrealista

Arte surrealista. Fernando Gómez fotografía.

¿Qué es el arte surrealista?

El movimiento surrealista comenzó en Europa en la década de 1920 como reacción a las atrocidades de la Primera Guerra Mundial y a los valores culturales y políticos de la época.

El arte surrealista se definía por una actitud de experimentación y apertura a las posibilidades y resultados inesperados, se rebelaba contra las limitaciones de la mente racional y, por tanto, contra las normas sociales represivas.

El surrealismo estaba inextricablemente ligado a las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud, que sirvieron de base para el rechazo total del movimiento al racionalismo y al conformismo.

Orígenes del término "Surrealismo".

 

El término «surrealismo» tiene su origen en el escritor francés Guillaume Apollinaire, que acuñó la palabra surrealismo en 1917.

El término deriva de las palabras francesas «sur» (sobre, arriba) y réalisme (realismo, realidad). La traducción literal es «por encima o más allá de la realidad». Los surrealistas pretendían acceder al inconsciente y mezclar lo lógico con lo irracional, el sueño y la realidad para crear una nueva hiperrealidad.

Los artistas surrealistas utilizaron la fantasía, los mitos y las imágenes oníricas para crear sus obras; experimentaron con una serie de medios y procesos innovadores de forma poco convencional y simbólica para explorar el funcionamiento interno de sus mentes.

Las aportaciones surrealistas desempeñaron un papel importante en la historia del arte al influir en numerosos movimientos artísticos posteriores, y su obra sigue siendo relevante hoy en día.

Historia del movimiento de arte surrealista.

El arte surrealista surgió como movimiento literario en París en 1924 y fue una rama del movimiento Dadá. El escritor y poeta André Breton, decepcionado por la falta de dirección de Dadá, comenzó a experimentar con prácticas nuevas e innovadoras. Muy influenciado por las ideas de Sigmund Freud (el padre del psicoanálisis), utilizó sus teorías para establecer la filosofía del surrealismo, que se centraba en los procesos intuitivos y automáticos.

La interpretación de los sueños de Freud, que suponía un rechazo de la cultura tradicional basada en el poder de la razón; defiendía la revolución y se comprometía con movimientos activistas y de izquierdas.

Quiere convertirse en germen del desarrollo del Dadaísmo en cuanto a crítica constructiva del arte tradicional, rompiendo con los convencionalismos sociales e incorporando la experimentación de los métodos del psicoanálisis en literatura y pintura.

André Breton fundó y dirigió el movimiento surrealista, que atrajo a numerosos jóvenes escritores y artistas franceses deseosos de explorar el potencial creativo de la mente inconsciente.

Breton y los artistas surrealistas utilizaron diversos medios y fueron pioneros en el uso de la asociación fortuita entre texto e imagen.

Breton escribió «El manifiesto surrealista» y definió el surrealismo como:

-Puro automatismo psíquico en estado puro, por el que se propone expresar -verbalmente, por medio de la palabra escrita, o de cualquier otra manera- el funcionamiento real del pensamiento. El dictado del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón y al margen de toda preocupación estética y moral.»

La exposición de arte surrealista internacional más notable se celebró en la Galería Beaux Arts de París, en 1938. El surrealismo tuvo un impacto significativo en diversas disciplinas, además de la literatura y las artes visuales, como la música, el cine y el teatro, la filosofía y la teoría social y política.

Aunque centrado en Francia, el surrealismo se extendió por todo el mundo, atrayendo a muchos artistas a su círculo, especialmente en los años 30 y 40, un periodo marcado por la gran preocupación de una sociedad al borde del colapso.

Con la crisis de la creciente agitación política y la segunda guerra mundial, muchos surrealistas se trasladaron a América, difundiendo así sus opiniones.

Breton se comprometió cada vez más con el activismo político revolucionario para el objetivo principal del movimiento, lo que llevó a la dispersión de los miembros del grupo surrealista en grupos artísticos más pequeños. El final de la Segunda Guerra Mundial marcó el principio del fin del surrealismo, que dejó de existir como movimiento hacia 1960.

El interés de los surrealistas por los procesos automáticos y el enfoque en el subconsciente y la mente inconsciente, influyó en los artistas que abrieron el camino al movimiento del expresionismo abstracto en la década de 1940.

La palabra surrealista la empleó por primera vez Apollinaire en 1917. A partir de entonces, se convirtió en un término usado con frecuencia por André Breton y los colaboradores de la revista Literatura.

Al principio se trataba de un asunto fundamentalmente literario, como lo había sido el Futurismo. La pintura surrealista aparece en escena desde la exposición de 1925 en la Galería Pierre, con artistas como Arp, Max Ernst, Man Ray, Klee, Girgio de Chirico, Miró o Pablo Picasso, a los que se añadirían Dalí y Magritte.

Se considera precursores del Surrealismo a Rousseau, Chagall y De Chirico y se establecen en él dos tendencias:

  • El Surrealismo figurativo, que se sirve de los convencionalismos de la perspectiva del Renacimiento para mostrar sorprendentes escenas (Dalí, Óscar Domínguez, René Magritte).
  • Y el Surrealismo abstracto, fiel a los manifiestos, cuyos artífices inventan universos figurativos personales (Joan Miró, Max Ernst).

Características del arte surrealista.

El inconsciente y el automatismo.

El manifiesto de Breton está inspirado en el libro de Freud «La interpretación de los sueños», en el que el autor explora la idea de que la mente humana posee un nivel oculto llamado inconsciente, es decir aquello de lo que la mayor parte del tiempo las personas no tienen conciencia, como la palabra lo indica.

De esa forma el automatismo se convirtió en una de las características del Surrealismo, en defensa de la expresión artística sin límites y sin el control de la razón. Para lograr este objetivo, los artistas llegaron a elaborar obras en estados de trance e hipnosis.

En la práctica, el automatismo consistía en trasponer en papel, lienzo o cualquier otro soporte de expresión artística, un pensamiento o sueño directamente del subconsciente, sin ejercer control estético o moral.

El objetivo era que la creación artística se automatizara tal como es automática la respiración o la acción del pestañeo. Era así un intento de protesta contra las normas establecidas, tanto en el arte como en el ámbito social.

Los surrealistas creían que la creatividad que nacía del subconsciente de un artista era más auténtica y poderosa que la derivada de la consciencia. También estaban interesados en explorar el lenguaje de los sueños que creían que revelaba los sentimientos y deseos ocultos.

De una forma general, se puede decir que la idea era lograr la mayor espontaneidad posible, algo que se reveló más o menos fácilmente en el dibujo y la escritura, pero no tanto así en la pintura, pues esta es una disciplina muy compleja que no permite tanta espontaneidad.

Las características visuales del surrealismo son las siguientes:

  • El elemento de fantasía.
  • Atmósfera metafísica.
  • Imágenes oníricas y extrañas que representan entornos y paisajes misteriosos.
  • Representación con precisión casi fotográfica. Representación hiperrealista de la forma y el volumen.
  • Una distorsión de la realidad con elementos contradictorios y asociaciones aleatorias.
  • Excéntrico, impactante y misterioso.
  • Criaturas espeluznantes y formas fantásticas a partir de objetos cotidianos.
  • El uso de la forma visual para expresar y traducir el inconsciente
  • Técnicas y formas experimentales como el collage, el frottage, el garabato, la decalcomanía y el grattage.

Otras técnicas y procesos creativos.

El automatismo no siempre funcionaba bien en otras formas de expresión artística, así que otras técnicas fueron usadas para alcanzar la anhelada espontaneidad de creación.

Una de estas técnicas fue «el frottage», que consistía en pasar un lápiz, por ejemplo, sobre una superficie rugosa, creando así formas y texturas en el soporte para crear una obra nueva a partir de ese material.

Otro ejemplo es «la decalcomanía», una técnica en la cual cierta cantidad de tinta es arrojada contra un lienzo o papel. Esta superficie se dobla por la mitad y al abrirla nuevamente, muestra un patrón de tinta que sirve de material para crear una obra gracias a lo que provoca al nivel subconsciente.

 

«El cadáver exquisito» fue un proceso creativo basado en un juego, en el cual diferentes artistas creaban dibujos o poemas en conjunto. Sin ver lo que el otro hacía, la obra iba pasando de uno en uno y cada artista iba añadiendo un trozo nuevo o palabra nueva. Al terminar se desplegaba el papel y compartían el resultado en busca de ideas novedosas.

Otro proceso de construcción artística alternativo fue el “objet trouvé” (objeto encontrado), inventado por Marcel Duchamp (1887-1968). Duchamp fue un pintor, escultor y poeta francés, una de las principales figuras del Dadaísmo.

A esa premisa se le sumó el toque del absurdo, es decir, la superposición de lo improbable y extraño, como el caso de la obra que enlaza una langosta a un teléfono, o el caso de Meret Oppenheim que cubrió una taza y una cuchara con pelo.

Esta forma de construcción artística relacionaba objetos cotidianos que normalmente no tienen nada que ver el uno con el otro, lo que provoca una perturbación del sentido y de esa forma, estimula el inconsciente.

Se trataba de la yuxtaposición entre lo familiar (el objeto común) y lo improbable y absurdo, el escenario impuesto al objeto.

Los artistas del surrealismo frecuentemente incorporaban también las imágenes y objetos de otras culturas, sobre todo de las primitivas. Esta actitud tenía, sobre todo, intenciones anti-colonialistas y anti-racistas.

Principales artistas surrealistas.

Max Ernst

Artista surrealista Max Ernst

Max Ernst (1891, Brühl, Alemania – 1976, París, Francia) fue uno de los pioneros del Dadaísmo y luego se incorporó al Surrealismo, destacando en la pintura y en la poesía.

Aún en Alemania, Ernst participó activamente en la I Guerra Mundial, hecho que dejó marcas profundas en él y, eventualmente, influenció su trabajo como artista. Haber estado expuesto a los horrores de la Gran Guerra hizo que se posicionara en contra de la sociedad y los valores de la época con mayor vehemencia.

Su obra se caracteriza sobre todo por la exploración de lo absurdo, la construcción de escenarios fantásticos y el mundo de los sueños. A lo largo de su vida artística experimentó con varias técnicas como el collage y el frottage, y estuvo bastante influenciado por el arte de las tribus nativas americanas.

Salvador Dalí

Salvador Dalí.

Salvador Dalí (1904-1989, Figueres, España) es el más famoso de los surrealistas y su nombre pasó a ser, con el tiempo, sinónimo del movimiento. Esto ocurrió a pesar de que, alrededor de 1937 y como consecuencia de la transformación de su estilo y de sus posiciones políticas, Breton lo expulsara del Surrealismo. Por ende, Dalí es el más controversial.

En su obra es muy notoria la influencia del imaginario onírico, es decir, del mundo de los sueños. Su expresión artística fue hecha fundamentalmente a través de la pintura y de la escultura, pero a lo largo de su vida también utilizó otras formas y técnicas.

Inclusive, dejó huella en el cine, dada su colaboración con dos películas del director español Luis Buñuel (1900-1983): Un perro andaluz (1929) y La edad de oro (1930).

Además de ser un artista revolucionario en su tiempo, Dalí fue también un genio a la hora de auto-promocionarse y fue un verdadero hombre del espectáculo.

Sus obras rondan tres temas principales: el universo y las sensaciones del ser humano, la simbología sexual u las imágenes ideográficas. La mayoría de su trabajo consiste en la representación secuencial de un sueño, algo que logró ejercitando su mente para acceder al subconsciente y tomar de allí su inspiración.

Para Dalí los sueños y la imaginación eran fundamentales en el proceso creativo, y defendía también una variante del automatismo, una especie de paranoia. En este proceso de paranoia, el artista debía embarcarse en un estado de alucinación para crear, dando momentáneamente un alto a su racionalidad a pesar de estar consciente en cierto grado.

Joan Miró

Joan Miró.

Joan Miró (1893, Barcelona – 1983, Palma de Mallorca, España) es uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Las obras más conocidas del artista son sus pinturas, aunque también creó como escultor, diseñador, ceramista, etc.

Así como otros artistas, Miró pasó por varios movimientos, se dejó influenciar por ellos y también dejó su marca. Comenzó, de hecho, por el Fauvismo, pasó luego al Dadaísmo y de este al Surrealismo y al Abstraccionismo.

En su vida artística practicó el automatismo y en la pintura procuró alejarse lo más posible de las convenciones como una forma de reaccionar en contra de los principios burgueses instituidos.

Sus primeras pinturas representan sobre todo formas biomórficas sin contraste. Temáticamente son composiciones que remiten al cruce entre el mundo fantasmagórico y el de los sueños. Con sus innovadoras composiciones, Miró influenció a sus contemporáneos así como a innumerables generaciones posteriores.

René Magritte

René Magritte.

René Magritte (1898, Lessines, Bélgica – 1967, Bruxelas, Bélgica) fue un artista belga y uno de los nombres del surrealismo más aclamados internacionalmente, a pesar de que su fama llegaría apenas alrededor de los años 50.

Aunque es uno de los artistas que más se asocian al Surrealismo, las obras de Magritte se distancian del ilusionismo de Dalí y del automatismo de Miró.

Para Magritte, lo importante no era tanto lo que la obra mostraba, sino aquello que ocultaba, es decir, las segundas intenciones de fondo.

Para él lo importante era representar el misterio, y así muchas de sus composiciones pictóricas presentarían figuras humanas con la cara tapada con un velo, dejando al espectador en la eterna curiosidad e insatisfacción por no poder nunca revelar lo que se oculta tras este.

Durante su vida artística, Magritte recurrió varias veces al mismo tema y también utilizó obras famosas de otros artistas para crear versiones surrealistas.

El humor también representó una parte importante en su obra, y un ejemplo de eso es La traición de las imágenes, en la que se representa una pipa perfectamente pintada con una inscripción en el lienzo que dice: “Esto no es una pipa”.

En realidad, se puede argumentar que ni la imagen ni la palabra, a la que describe negativamente, son una pipa. Ellas son apenas la representación abstracta de un objeto que se encuentra ausente.

Así, de forma aparentemente simple, Magritte obliga al espectador a pensar y cuestionar. De hecho, el propio artista no se consideraba un pintor, sino un pensador que se expresaba en imágenes.

¿Quién influyó en el arte surrealista?.

Los surrealistas utilizaron la teoría de los sueños de Freud como base teórica para su trabajo, concretamente su libro La interpretación de los sueños (1899).

Sin embargo estas procedían de muchas fuentes diferentes. La influencia más directa para muchos surrealistas fue la obra de Giorgio de Chirico, quien, al igual que ellos, también utilizó imágenes fantásticas con yuxtaposiciones ilógicas y extrañas en sus pinturas metafísicas.

De Chirico no fue un surrealista, aunque su impacto en el movimiento fue tan grande que a menudo se le confunde con uno. El fundador del movimiento, André Breton, incluso había elegido la obra de De Chirico «El sueño de Tobías» para que sirviera de emblema del movimiento.

Los surrealistas también se sintieron atraídos por la obra de artistas comprometidos con el primitivismo, la imaginería ingenua o fantástica, y se inspiraron incluso en artistas del Renacimiento como Giuseppe Arcimboldo y Hieronymus Bosch.

Obras destacadas del arte surrealista:

  • El huevo en la iglesia o la serpiente (1932) de André Breton
  • Carnaval de Arlequín (1924-25) de Joan Miró
  • El hijo del hombre (1964) de René Magritte
  • La traición de las imágenes (1929) de René Magritte
  • Los bárbaros (1937) de Max Ernst
  • Eine Kleine Nachtmusik (1943) de Dorothea Tanning
  • Dibujo automático (1934) de André Masson
  • Bola suspendida (1930-31) de Alberto Giacometti
  • La tentación de San Antonio (1946) de Salvador Dalí
  • Teléfono langosta (1938) de Salvador Dalí
  • El carnaval de Arlequín (1924) de Joan Miró
  • El campo labrado (1923-1924) de Joan Miró
  • ¡Mamá, papá está herido! (1927) de Yves Tanguy
  • Los pantalones de Ulu (1952) de Leonora Carrington
  • I Saw Three Cities (1944) de Kay Sage
  • Pablum Celestial Remedios Varo Uranga
  • Yo y el pueblo (1911) de Marc Chagall
  • Pablum Celestial (1958) de Remedios Varo

¿A quién influyó el surrealismo?

La exposición Fantastic Art, Dada, Surrealism,1936, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, dejó una profunda impresión en muchos artistas estadounidenses, como Jackson Pollock, que comenzó a experimentar con el automatismo. Sus experimentos darían lugar más tarde a sus pinturas por goteo.

Debido a la agitación política en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, Nueva York surgió como centro de una nueva vanguardia que favorecía la abstracción como medio de acceso al inconsciente, en contraposición al enfoque más realista de los surrealistas europeos.

La rapidez con la que este movimiento revolucionario y las ideas surrealistas se difundieron por el panorama artístico neoyorquino queda demostrada por la exposición que Peggy Guggenheim realizó en 1942 en la galería Art of this Century, de artistas de influencia surrealista, como Rothko, Gottlieb, Motherwell, Hoffman, Still y Pollock, entre los pintores europeos Miró, Klee y Masson.

Por último, el surrealismo ha dejado un impacto tan profundo en las artes que aún hoy se expande por todo el mundo. Muchos artistas contemporáneos siguen fascinados por los principios del surrealismo hasta el día de hoy, y crean obras para explorar su mundo interior y expresar su creatividad.

¿Te apasiona el arte? ¿Quieres recibir actualizaciones sobre nuevas obras y ofertas exclusivas? Suscríbete a mi boletín y no te pierdas ninguna novedad.

Fernando Gómez -GALERÍA-
14900 Lucena (CÓRDOBA)
ESPAÑA
© Copyright Fernando Gómez